Wednesday, April 16, 2008


El poeta José Díaz Cervera



Carlos E. Bojórquez Urzaiz





Me acerqué a la obra de José Díaz Cervera a través de su poemario, Manual del fingidor, editado por nuestra Máxima Casa de Estudios en 1997, como parte de la colección Huellas del Viento. Como dicho ramillete de poemas permite ver, o quizás escuchar, las melodías de un lenguaje que se antoja al mismo tiempo alegórico y depurado, debido a la destreza con que esboza la cartografía intrínseca de su autor, desde entonces he seguido con asiduidad sus escritos poéticos y ensayísticos, cuya calidad han merecido el beneplácito de la crítica y una buena acogida por parte de sus lectores. En definitiva, ahora pienso que Díaz Cervera es uno de esos escritores yucatecos que ha sabido traspasar el ámbito localista de las ideas, el aldeanismo objetado por Martí, como clara estrategia para injertarse en el entorno cultural latinoamericano, tal cual puede apreciarse en su recopilación de ensayos: Elocuencias del delirio, publicado por la Colección Capital Americana de la Cultura en 2001, que me honró con una invitación para formar parte del Consejo Editorial que dictaminó la referida obra, llegada a mis manos con un seudónimo que no recuerdo pero cuyo autor resultó ser nada menos que el poeta José Díaz.Hasta entonces no conocía a este destacado autor sino por conducto de su obra, y algunas referencias que de él me hacían, si bien debo advertir que fue a través de uno de los ensayos cardinales de su libro, Elocuencias del delirio, intitulado La atracción de los abismos, (esbozo biográfico de Rubén Darío) que fue tomando cauce un diálogo que he sostenido con él durante meses, acerca de la relevancia de Azul… y en general del modernismo dariano, como eje de la contracultura con que se confrontó a los países ricos que en el último tercio del siglo XIX vivían un dramático devenir industrial y mercantil que trataban de imponer como paradigma cultural sobre América Latina.Quiero agregar que Rubén Darío, con toda la trascendencia cultural que rodea su obra, ha sido una asignatura muchas veces aplazada en las discusiones literarias de la localidad, a pesar de las ideas contrahegemónicas que en sus textos hallaron críticos como Federico de Onís, Roberto Fernández Retamar, o los reveladores estudios realizados por Iván A: Shulman. Por eso celebro la decisión del poeta José Díaz Cervera de aproximarse al gran nicaragüense, desde la luz del debate actual, y manifestar con acierto, como expresó hace unos días en una conferencia sobre Azul…: “…quienes se quedan con las hadas, con las ninfas, los jardines versallescos, se quedan con la cáscara y no con la pulpa de la fruta” dariana.Aunque habría que recuperar, por ejemplo, los estudios sobre Sor Juan Inés de la Cruz en Yucatán, desde Ildefonso Estrada y Zenea, pasando por Eduardo Urzaiz y Ermilo Abreu Gómez, no sin verdad aseveró Jorge Cortés Ancona, a propósito de la conferencia de Díaz: “La crítica literaria ya está mostrando un nivel de madurez y de profundidad en Yucatán que tristemente no vemos en otros ámbitos”. Desde estas páginas, un elogio al poeta José Díaz Cervera, por explorar la pulpa de la fruta dariana y obsequiarla con el amor extrañable que le merece el modernismo.

1 comment:

Akinogal said...

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