Saturday, November 19, 2016

Inclusión en "Voces de América Latina", antología de poesía latinoamericana




Voces de America Latina reúne en dos tomos poesía actual de todos los rincones de latinoamérica. La selección de poemas fue hecha por la poeta dominicana María Palitachi, a quien agradezco infinitamente la inclusión en el segundo tomo. 

La ambiciosa antología fue publicada en Estados Unidos y pronto será presentada en la Feria Internacional del libro de Guadalajara, México.








           

Tuesday, October 18, 2016

Lectura en el Instituto Cervantes de Nueva York (The Americas poetry festival of NY)



 Hace apenas unos días que ha terminado The Americas Poetry Festival of NY. En esta ocasión el festival tuvo como invitados 60 poetas de 22 países, leyendo en 10 distintas lenguas. Las lecturas fueron en diversos sitios, destacando la casa natal de poeta Walt Whitman, en Long Island; el consulado de la República Argentina, y el Instituto Cervantes de Nueva York. 

Igualmente, la poeta española Verónica Aranda y yo dimos una lectura-charla en The Naugatuck Valley Community College en Waterbury, CT., gracias a la invitación de la poeta dominicana Marianela Medrano.

Dejo video de mi intervención en el Instituto Cervantes, y fotografías de las otras lecturas.



Lectura en el Instituto Cervantes de Nueva York, como parte del Festival Intenacional de poesía de Nueva York, Las Américas. Octubre de 2016






La poeta Verónica Aranda, leyendo en Conneticut




Lectura en the Naugatuck Valley Community College






Lectura en la casa natal del poeta Walt Whitman








               Lectura en el Consulado de Argentina. Junto a mí, la poeta dominicana Yrene Santos

Ganar sin ganar




Una primera versión de este texto fue publicada en Carruaje de pájaros



Era 2003, yo tenía 20 años y era estudiante del segundo año de la licenciatura. Los llamados Juegos florales universitarios habían cambiado de nombre para ser los Juegos literarios nacionales universitarios —luego Premio nacional de poesía Rosario Castellanos— convocados por la Universidad Autónoma de Yucatán.
Por primera vez en la vida decidí participar en un certamen literario. Más que un libro, tenía en las manos un puñado de poemas incipientes con el horrible nombre de Como entre puertas de un lugar vacío, y eso envié al concurso.

Como es normal en estos casos, esperaba con ansias los resultados del premio. Pasaron varios meses hasta que pude leer en el periódico la agridulce noticia de que fui el segundo lugar. Agridulce no por no haber ganado, sino por no haber perdido: el primer lugar se había declarado desierto. Mi libro era, según el jurado, el mejor entre los participantes pero no lo suficientemente bueno como para merecer un primer lugar, que traía consigo 30 mil pesos y la publicación de la obra. Me debía contentar con un diploma y un lote de libros. Imagino que la misma sorpresa sintieron los autores que ganaron el tercer lugar y la mención de honor, al conocer los peculiares resultados del certamen.


Mis amigos y maestros, siempre solidarios, me dijeron que debía sentirme ganador del premio, que ahora la gente sabía de la existencia de un nuevo poeta en la ciudad, que quién sabe qué mafias estaban detrás de todo esto, y que esos 30 mil pesos y la publicación de la obra en realidad no eran la gran cosa. Yo trataba con el alma, alternativamente, de creerles y de no sentir que el jurado había actuado de mala fe. Pero no podía entender el motivo por el cual, en todo caso, no habían declarado desierto todo, todos los lugares y el concurso entero, ese año.


A pesar de este raro resultado no me desilusioné ni deje de escribir. En mi mente, cuando menos, parecía ser que no estaba escribiendo tan completamente mal. Un segundo lugar es algo, me repetía a mí mismo. Había esperanza pero era evidente que para ganar un primer lugar en un premio debía escribir mejor, o debía (esto pasaba por mi mente) concursar fuera de la ciudad o del estado. Seguí en lo mío como cualquiera que se dedica a esto por amor y por necesidad interna. Los premios mismos dejaron de tener la importancia que en ese momento aquél tuvo.


Pasado el tiempo creo que este reconocimiento que no gané ni perdí ha sido sumamente importante en mi vida, porque me salvó de publicar un libro que ahora agradezco que se haya perdido para siempre, y porque no me dio motivos para pensar que yo era un poeta con dominio o conocimiento de mi propia voz, lo que en ese momento hubiera sido un error fatal.


Con su forma inaudita, esta experiencia me dio lo que necesitaba: la confirmación de que podía escribir y la certeza de que necesitaba trabajar. Ese balance, que no debe perderse nunca en la vida de un poeta de cualquier edad, todavía es mucho más importante que esos 30 mil pesos, y mucho más provechoso que publicar un libro a los 20 años.


Ignoro hasta hoy los motivos del jurado para tomar esa decisión tan rara, pero hace mucho que han dejado de ser relevantes. Lo que importa de verdad es haber entendido que el premio, el verdadero premio, fue precisamente no haber ganado.


Tuesday, September 27, 2016

Participación en el Festival internacional de poesía de New York, Las Américas.



Gracias a la invitacion del escritor Carlos Aguasaco, participaré el Festival internacional de poesía de Nueva York, Las Americas (The Americas Poetry Festival of New York), del 12 al 14 de Octubre de este 2016.

Me emociona mucho la posibilidad de compartir con poetas de varias partes del mundo, y de ser parte de un evento de tal importancia.

Para consultar información acerca de fechas y sedes puede  se puede acceder a la página oficial del festival o consultar el siguiente poster:











Decir la verdad




Prefiero muchas cosas que aquí no he mencionado
a muchas otras que tampoco he dicho.

Wislawa Szymborska



—Yo sé quién soy — respondió don Quijote—

Miguel de Cervantes





Hace unos años, en Cincinnati, tuve otra vez la urgencia de llamarle por teléfono a Armando Romero. No era para pedirle orientación con mi tesis doctoral—Armando era mi asesor—sino para preguntarle sobre un poema, sobre la escritura de un poema. Tampoco era una consulta técnica: no se trataba de “resolver” el poema, sino de concebirlo. Andaba inseguro de mi camino, de mis decisiones poéticas, que a estas alturas son decisiones vitales.

Armando me dijo: “Uno solamente puede hablar de lo que es, viejo. No hay otra opción. Si uno se empieza a inventar mascaras para escribir…”

Me es imposible recordar la conversación completa, pero sé que fue la reafirmación de algo que yo mismo he recomendado: hay que hablar de lo que se necesita hablar, antes que de cualquier otra cosa. Aquella tarde, estando inseguro acerca de la “relevancia” de los temas que me obsesionan (el silencio, la muerte, la belleza, el deseo…), la voz de Armando me regresó las certezas de que todos los temas pueden ser poesía, y de que cada quien explora su propia humanidad como le corresponde, o como puede.

Escribo esto porque veo muchos poetas jóvenes angustiados porque hablan de temas “ya superados”, y porque veo frente a ellos a otros, muy seguros de sí mismos, a los cuales hablar del alma les da “ternurita” y la mención de lo bello les provoca arcadas, o carcajadas. Estos últimos hablan siempre con seguridad y no pocas veces con condescendencia.

Allá ellos.

Yo creo que no hemos superado la muerte, ni muchos otros temas.

Creo que la belleza sigue siendo un misterio y que la trascendencia (lo digo de nuevo: la trascendencia) se revela en los cuerpos.

Creo que el tiempo todavía nos inquieta, y que la poesía es un modo de perpetuar lo que amamos.

Creo en el amor en el poema.

Creo en el poema como un camino al silencio.

Creo en la voz y en su música.

Creo en la poesía como una forma de la libertad, y prefiero la tontería de hablar de estas cosas a la tontería de no hablar de ellas.

Pero no estoy seguro de tener razón, en todo caso: que cada quien elija su locura.

Metáforas y magia




Tomado de Carruaje de pájaros









Un amigo me ha pedido que le explique lo que es una metáfora. Al hacerlo he caído en cuenta de que el fenómeno se puede, y creo que siempre se debe, explicar de dos maneras. La primera es la normal y programática que aparece en los manuales de literatura: metáfora es—dice la RAE— la “traslación del sentido recto de una voz a otro figurado, en virtud de una comparación tácita, como en las perlas del rocío, la primavera de la vida o refrenar las pasiones”. Una explicación más sencilla dice que la metáfora es una comparación a la cual se le ha eliminado el “como”, de modo que en vez de decir “ella es como la calma”, se puede decir “ella es la calma” y se habrá pasado, aunque mecánicamente, del símil a la metáfora. O sea: hemos transitado de la enunciación de un parecido a la fundación (o descubrimiento, al menos) de una insospechada identidad. Esta nueva naturaleza que suma sin confundirlas otras dos es lo que me mueve a hablar de la metáfora no como figura retórica, sino como acto de magia.


Eso: una metáfora es un acto de magia. Es transformar un objeto en otro más allá de sí mismo, sin que deje nunca de ser lo que es. Cuando se dice que “el mundo es un escenario” el sujeto de la oración es “el mundo”, pero éste empieza a ser, simultáneamente, “un escenario”: se ha sumado a su esencia primigenia una segunda, insospechada. El mismo objeto es, sin cambiar su apariencia exterior, también otro.


Vista así, la metáfora funciona de modo muy cercano al rito. Pensemos, por ejemplo, en la consagración de la hostia antes de la comunión en una misa católica. Cuando el sacerdote declara que el pan es ahora igualmente el cuerpo de Cristo (instante en que sucede la llamada transustanciación, el cambio de naturaleza del pan), en la mente y en el alma de los creyentes efectivamente el pan, sin dejar de ser pan, se convierte en algo más allá de eso. La transformación ha sucedido pero el objeto, en su materialidad, sigue siendo lo que era.


Otros ejemplos pueden ser bautizo religioso y el rito de iniciación masónico. En ambos el sujeto termina por ser otro, por convertirse en otra cosa, sin dejar de ser quien es. Incluso puede decirse que ahora es una versión más pura o perfecta de sí mismo. Se ha añadido algo a su esencia para desnudarla, para hacerla más pura.

Prácticamente cualquier otro ritual funciona con el mismo principio, con esa misma contradicción fulgurante que palpita en el centro del pensamiento religioso, en la magia y en la poesía.

Si le creemos a la cultura popular, los magos usaban palabras mágicas para transformar objetos. No me parece aventurado decir que casi todas las veces la transmutación del objeto no afectaba su apariencia sino su esencia, su significado. La metáfora fue, y sigue siendo, el primer encantamiento. El conjuro, la plegaria y la poesía están llenos de metáforas como base y fuente de su artillería retórica. Dicho de otro modo: la metáfora es la magia popular, el conjuro cotidiano.


Lo que para la lógica es un error imposible, para la metáfora es vital: lograr la fértil contradicción de concebir un objeto que también es otro al mismo tiempo sin confundirse con él, ni fundarse en un tercero que elimine a los que lo han generado.


Por supuesto, podemos argumentar que la metáfora no transforma el objeto sino su percepción. Es decir: que no afecta lo que nombra, sino a quien la pronuncia o la escucha. En realidad, no importa: de cualquier modo ha sucedido una transformación esencial. Tal vez, inocente y ególatra, el mago solamente puede transformarse.

Una enorme cantidad de metáforas han pasado a formar parte del habla cotidiana (estar en la flor de la vida, ser su vivo retrato…) y tras ser dichas y redichas han dejado de sorprendernos . Pero basta bajar el ritmo, abrazar la lentitud y mirar con otros ojos esas frases para revivirlas o para entrever su otrora nueva belleza. Su magia se ha quedado entre nosotros y la hemos adormecido, tal vez para despertarla luego.

Finalmente, sólo una cosa es definitiva: es imposible regresar de la metáfora a lo que antes se ha sido. Ni el mago (si lo que cambia es el mago) ni el objeto (si lo que cambia es el objeto) pueden regresar a su estado pre-metafórico. Tocados por la poesía no pueden mirar atrás porque, si bien el poder de ésta es sutil, es también irreversible.


No poder volver —le digo al amigo que me preguntó—, tal es el precio de esta magia humana.

Acerca de las lecturas en Europa



Una nueva revista online llamada Marcapiel me hizo hace unas semanas una entrevista acerca de las lecturas de poesía que tuve durante el verano en Praga, Cracovia y Viena.  Hablamos, por supuesto, de muchas otras cosas.

Dejo la primera pregunta y su respuesta:



MPL- Primero que nada queremos felicitarte por tu reciente visita a Europa para leer poesía, cuéntanos algo de esa experiencia, ¿Cómo se da esto?


MI: Ha sido todo una consecución de bellas sorpresas. Cada una de las lecturas ha sido distinta en su organización y público. La de Praga fue organizada por el Centro Cultural Latino de Praga, al cual asistió público hispanohablante y algunas otras personas para las cuales hice mis comentarios en inglés. La embajada mexicana en la republica Checa ayudó en la difusión del evento e, incluso, por no poder asistir, el embajador mexicano, Pablo Macedo, nos invitó a la embajada a visitarlo. La visita a Praga estuvo llena de atenciones.


En Cracovia castillo-cracoviatodo fue organizado por la poeta, traductora y profesora polaca Marta Eloy Chichocka, quien igualmente invitó a participar a varios poetas polacos reconocidos, de diversas edades. Pude escuchar la versión polaca de mis poemas, y conocer a las traductoras de los mismos. La oportunidad de compartir con poetas ya formados, pero de un contexto enteramente distinto, como lo son Michael Sobol o Joanna Oparek, por decir algunos nombres, ha sido invaluable. Cracovia fue de mucho aprendizaje, y es una ciudad sorprendentemente hermosa.



Por su parte, Viena me dio la oportunidad de reencontrarme con un viejo y querido amigo, el guitarrista Francisco Méndez, que ahora es maestro en el conservatorio de esa ciudad. Paco y yo estudiamos juntos la secundaria y somos parte de un muy cercano grupo de amigos incondicionales. Las lecturas con Paco fueron muy distintas, puesto que él improvisaba en la guitarra mientras yo leía los poemas en español. Algo inesperado sucedió: el público vienés se quedaba colgado del sonido de la guitarra, y de las palabras que no entendía. Nunca he sentido tanto silencio, tanta atención en una lectura. Luego la gente de verdad aplaudía y pedía más poemas. Ha sido una cosa muy especial y muy bella esa experiencia. Las lecturas en Viena fueron más un performance de sonido y música. Por supuesto, antes de leer comenté los poemas en inglés. Afortunadamente, algunas personas hablaban español.



La entrevista entera puede consultarse haciendo click AQUÍ





Sunday, June 12, 2016

Lecturas de poesía en Praga y Cracovia



Este 21 y 23 de junio estaré dando lecturas de poesía en Praga, República Checa; y en Cracovia, Polonia. Es la primera vez que leo mi poesía en Europa y no necesito decirles, amigos, que me emociona mucho.

Todo ha sido posible gracias a los esfuerzos del Centro Cultural Latino de Praga y de la poeta y traductora polaca Marta Eloy Cichocka, a quienes agradezco profundamente. Igualmente agradezco a mi editorial, Ediciones Atrasalante, y a la Embajada Mexicana en la República Checa, por su apoyo. 


Los lugares y fechas de las lecturas son:



Praga, República Checa
Martes, 21 de Junio.
Centro Cultural Latino de Praga
Jungmannova 17/ 3, Praha 1
18:00 hrs

Cracovia, Polonia
Jueves, 23 de Junio.
Librería Lokator
Mostowa 1, 31-061

19:00 horas



Ayer, en un el periódico Por Esto! de la ciudad de Mérida, Yucatán, el escritor Manuel Tejada hizo un artículo acerca de este viaje.  Se puede acceder a la versión online haciendo click en la foto:





Friday, May 06, 2016

Poesía y equilibrismo




Si bien lo miramos qué hace el equilibrista
sino caminar lo mismo que nosotros

Eliseo Diego


El poeta no conoce la verdad. No la conoce porque el poema no es una respuesta a sus preguntas, sino la cristalización de todo lo que ignora: la verbalización del misterio. La belleza del poema radica en su capacidad de articular la única certeza compartida y personal de los humanos frente al cosmos: la del no sé.
Pero el poeta conoce las palabras. En ellas vive y ellas viven en él. Ambos se crean. La intuición es una cuerda tensa que va del silencio a la palabra y que pende sobre el misterio. El poeta-equilibrista a veces va del silencio a la palabra y a veces en sentido contrario. Su viaje es el poema. La inteligencia es esa esa larga vara con la que busca mantener su balance. Sus pies están plantados en la intuición y su mirada en la posibilidad. El peligro de caer es parte de su existencia. Su labor, que parece no tener sentido, es de vida o muerte.
Para su acto, el equilibrista no lleva otra ropa que su honestidad: su oficio es descubrirse y perseguir una verdad sentida. El ritmo de su voz debe ser el de su pulso: un resultado de su naturaleza. Por ello no debe mentirse: si necesita hablar de Dios o la lucha de clases, del silencio o la trascendencia, la lentitud o la revolución, debe poder llamar a cada cosa por su nombre, con la voz de su sangre. Y si no puede darle nombre a lo que intuye debe hacer evidente esta imposibilidad, puesto que ello se volverá su tema. No debe hurtar jamás el traje —tal vez más vistoso— de otro equilibrista: la gracia de su acto es personal. 
Soñando volar  y a veces afirmando que lo logra, el equilibrista está rodeado del mismo aire que respiran todos los humanos como él. Su oficio es un oficio como el de los otros. Su dolor no es más dolor ni su soledad más triste. Pero su alma es caminar la cuerda floja. Para eso vive.







Monday, May 02, 2016

Nueva revista literaria: Carruaje de pájaros [carruajedepajaros.com.mx]




Queridos amigos, 


tengo el enorme gusto de anunciarles la existencia de esta nueva revista literaria.

Iniciado en 2008, Carruaje de Pájaros fue un encuentro de poetas, luego fue eso y un programa de radio, y ahora es todas esas cosas más una revista literaria online y una organización sin fines de lucro, cuyo principal objetivo es la promoción y difusión de la poesía, la literatura y el arte en general, dentro y fuera de la república mexicana. 

Nuestro objetivo es colaborar en la creación de una nueva manera de percibir y discutir la cultura, con la participación de todos los que la crean, piensan, critican y disfrutan.


       * Creemos en la poesía como un modo de entender y de afectar el mundo, y creemos que en su centro palpita lo indefinible.

       * Creemos en la literatura como un modo de comunicación profunda entre los seres humanos, por la palabra y más allá de las palabras.

       * Creemos en el arte como una de las formas más perfectas de la libertad.

       * Creemos en el diálogo y la pluralidad de ideas.


Carruaje de Pájaros es un proyecto cultural orientado a dar voz a todas y cada una de las manifestaciones culturales posibles de dentro y fuera de México, con base en la tolerancia. Buscamos ser un referente nacional e internacional que promueva la libertad y la autonomía de sus colaboradores.

Nos orientan valores como la responsabilidad, el respeto y el trabajo colaborativo. Queremos brindar a escritores y artistas de diferentes disciplinas la oportunidad de difundir su obra, 
pensamiento y polémicas.

Finalmente, Carruaje de Pájaros somos todos: escritores y lectores, artistas y críticos. Nuestro vuelo está hecho de distintos aires, de distintos cantos, de distintas alas.







Tuesday, April 26, 2016

Cinco reseñas de Los disfraces del fuego



Queridos amigos,

dejo aquí cinco reseñas recientes de Los disfraces del fuego. Se puede acceder a ellas haciendo click en el link que corresponde. 

"De la vigila interior" por María Baranda en la revista mexicana Carruaje de pájaros.


"Los disfraces del fuego y la razón musical en la poesía" por Balam Rodrigo en la revista española Otro Lunes 


"El lirismo polar de Manuel Iris" por Jorge Ortega en la Revista Tierra Adentro, de México


"Los disfraces del fuego, de Manuel Iris" por Eva Castañeda en la revista InComunidade, de Portugal


"Los disfraces del fuego de Manuel Iris" por Alejandro Loeza, en su blog perteneciente al Grupo de investigacioón del siglo de Oro