Thursday, March 19, 2009

Denuncian ataque de Policía Municipal a 3 escritores en Centro Histórico

Autor Por e-consulta
lunes, 16 de marzo de 2009

Escritores y periodistas asentados en Puebla condenaron el ataque de elementos de la policía municipal a tres escritores, en el centro Histórico de Puebla, durante la madrugada del pasado sábado 14 de marzo.

A través de una carta dirigida a la presidenta municipal Blanca Alcalá Ruiz reclamaron el maltrato y las lesiones que provocaron agentes a Federico Vite, Miguel Ángel Andrade y Álvaro Solís.

El contenido de la misiva es el siguiente:

A la presidenta constitucional de Puebla capital
A la comunidad artística en general
A la población en general:

El día 14 de marzo, aproximadamente a las 3:30 horas, los escritores Federico Vite, Miguel Ángel Andrade y Álvaro Solís fueron víctimas de una brutal agresión policíaca en pleno Centro Histórico de la ciudad de Puebla capital, en México.
Lo que comenzó como una revisión rutinaria derivó en una serie de atrocidades que pusieron en peligro la vida de Vite, Andrade y Solís. Los escritores se dirigían a sus respectivos domicilios cuando fueron interceptados por cuatro policías armados, quienes descendieron de una patrulla (camioneta Dodge, cuyo número se omite para no entorpecer las averiguaciones) y de inmediato los amagaron con armas largas. Golpearon a Vite, Andrade y Solís; los esposaron, los atacaron en el piso y los aventaron a la batea de la camioneta.
Los insultos, intimidaciones y vejaciones duraron aproximadamente cuarenta minutos; el comando dedicado a salvaguardar la seguridad de los habitantes de esta ciudad, abandonó a los escritores en un solitario paraje a las orillas de Puebla.

La golpiza incluyó amenazas de muerte, burlas y encañonamientos con armas largas, además de una constante humillación y vejación a los escritores. La ira y violencia de los policías se desató cuando Federico Vite se identificó como reportero del periódico Intolerancia. Algunos de los insultos y amenazas que profirieron los policías durante el trayecto en la camioneta fueron: Crees que por ser de la prensa no te podemos partir la madre?;la prensa se ha encargado de humillarnos ante la sociedad, a ver si a golpes aprenden a callarse, ¿te crees muy cabrón sólo porque eres periodista, ahora vas a aprender a callar?.

El evidente desprecio y rencor de los policías refleja la impunidad que desde hace tiempo rige este país. Recordemos, por ejemplo, que en el estado de Puebla se ordenó la persecución de Lydia Cacho Ribeiro; además, Puebla, de acuerdo con el Centro de Periodismo y Ética Pública (CEPET), es el cuarto lugar nacional en agresiones contra periodistas.

¿Qué confianza hay en los grupos policiacos, cuando en lugar de salvaguardar la seguridad de los habitantes son los encargados de asaltar, golpear, humillar y amenazar a los civiles? ¿Cómo es posible que el Ayuntamiento de Puebla se haya gastado tantos millones de pesos de publicidad e imagen y en un año de gobierno no haya invertido el mismo capital en sanear los cuerpos policiacos?

El combate a la delincuencia no exime, por ningún motivo, el respeto a los derechos humanos. La inseguridad es otra forma de evitar la libre expresión de ideas. Exigimos el irrestricto respeto a las garantías individuales de los escritores, hacemos público nuestro apoyo a los compañeros y manifestamos nuestro repudio en contra de estos hechos.

Exigimos que se castigue a los responsables y se garantice la seguridad de Álvaro, Federico y Miguel Ángel.

El ultraje que sufrieron estos jóvenes representa también un agravio directo contra toda la comunidad literaria de Latinoamérica, por este medio nos solidarizamos con ellos.


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Nueva información desde Puebla


Piden que se publique la identidad de los cuatro presuntos agresores.El director de Asuntos Internos de la Policía municipal, Héctor Falcón, confirmó abiertamente las agresiones que sufrieron Federico Vite, Miguel Ángel Andrade y Álvaro Solís, escritores radicados en Puebla, quienes fueron brutalmente golpeados por cuatro policías municipales el sábado a las 3:30 horas y expuso que la Secretaría de Seguridad Pública había destituido a los presuntos agresores, pero nunca se comunicó con los agredidos para que ellos corroboraran la identidad de los policías separados de su cargo.Falcón agregó que los escritores atacados habían identificado plenamente a los cuatro agresores, pero hubo varias irregularidades en el procedimiento que siguió la Dirección de Asuntos Internos de la Secretaría de Seguridad y Trasporte Municipal, pues el pasado domingo 15 de marzo, el mismo Falcón había señalado que la patrulla en la que los agresores golpearon a Vite, Andrade y Solís no existía; de nueva cuenta hubo otra irregularidad, pues el martes 17 de marzo se publicó en varios diarios locales de Puebla que los agredidos habían identificado plenamente a los cuatro policías municipales, pero eso nunca ocurrió.Los escritores agredidos se manifiestan en contra del procedimiento que siguió Falcón para “detener” a los policías agresores.
Sobre la agresión a Federico Vite, Miguel Ángel Andrade y Álvaro Solís


Repudiamos agresión contra escritores


A la presidenta constitucional de Puebla capital
A la comunidad artística en general
A la población en general


El día 14 de marzo, aproximadamente a las 3:30 horas, los escritores Federico Vite, Miguel Ángel Andrade y Álvaro Solís fueron víctimas de una brutal agresión policiaca en pleno centro histórico de la ciudad de Puebla capital, en México.
Lo que comenzó como una revisión rutinaria derivó en una serie de atrocidades que pusieron en peligro la vida de Vite, Andrade y Solís. Los escritores se dirigían a sus respectivos domicilios cuando fueron interceptados por cuatro policías armados, quienes descendieron de una patrulla (camioneta Dodge, cuyo número se omite para no entorpecer las averiguaciones) y de inmediato los amagaron con armas largas. Golpearon a Vite, Andrade y Solís; los esposaron, los atacaron en el piso y los aventaron a la batea de la camioneta.
Los insultos, intimidaciones y vejaciones duraron aproximadamente cuarenta minutos; el comando dedicado a salvaguardar la seguridad de los habitantes de esta ciudad abandonó a los escritores en un solitario paraje a las orillas de Puebla.
La golpiza incluyó amenazas de muerte, burlas y encañonamientos con armas largas, además de una constante humillación y vejación a los escritores. La ira y violencia de los policías se desató cuando Federico Vite se identificó como reportero del periódico Intolerancia. Algunos de los insultos y amenazas que profirieron los policías durante el trayecto en la camioneta fueron: “¿Crees que por ser de la prensa no te podemos partir la madre?”, “la prensa se ha encargado de humillarnos ante la sociedad, a ver si a golpes aprenden a callarse”, “¿te crees muy cabrón sólo porque eres periodista, ahora vas a aprender a callar?”.
El evidente desprecio y rencor de los policías refleja la impunidad que desde hace tiempo rige este país. Recordemos, por ejemplo, que en el estado de Puebla se ordenó la persecución de Lydia Cacho Ribeiro; además, Puebla, de acuerdo con el Centro de Periodismo y Ética Pública (CEPET), es el cuarto lugar nacional en agresiones contra periodistas.
¿Qué confianza hay en los grupos policiacos, cuando en lugar de salvaguardar la seguridad de los habitantes son los encargados de asaltar, golpear, humillar y amenazar a los civiles? ¿Cómo es posible que el Ayuntamiento de Puebla se haya gastado --- millones de pesos de publicidad e imagen y en un año de gobierno no haya invertido el mismo capital en sanear los cuerpos policiacos?
El combate a la delincuencia no exime, por ningún motivo, el respeto a los derechos humanos. La inseguridad es otra forma de evitar la libre expresión de ideas. Exigimos el irrestricto respeto a las garantías individuales de los escritores, hacemos público nuestro apoyo a los compañeros y manifestamos nuestro repudio en contra de estos hechos. Exigimos que se castigue a los responsables y se garantice la seguridad de Álvaro, Federico y Miguel Ángel.
El ultraje que sufrieron estos jóvenes representa también un agravio directo contra toda la comunidad literaria de Latinoamérica, por este medio nos solidarizamos con ellos.

Puebla de Zaragoza, México
14 de marzo de 2009