Wednesday, April 13, 2022

This Wednesday, April 20th, I’ll be reading poems and talking to the audience in this two-Part event at NKU.

Public reading starts 7:30 pm! 

Here is the link for more info: https://bit.ly/3DkJIdf 

Also, this is the first time that I get social media advertising in both languages from a US institution. So, that makes me very, very happy. 







Monday, April 11, 2022

Lo esto significó para mí (Nota de agradecimiento para la Cincinnati, la Ciudad Reina)

Esta historia la he contado varias veces: en abril de 2018, pocas horas después de ver por primera vez el rostro de mi hija (todavía estaba en el hospital), recibí una llamada de la oficina del alcalde de la ciudad, diciéndome que mi nombramiento como Poeta Laureado de Cincinnati era ahora público y oficial. Con esos dos acontecimientos juntos, tal fue el día más importante de mi vida.

Los primeros meses del nombramiento los enfrenté al mismo tiempo que conocía mi paternidad. Di varias lecturas y organicé muchos eventos mientras sostenía a mi hija en mis brazos. Fueron tiempos felices, maravillosamente llenos de compromisos y ocupaciones.

Pero no debo olvidar decirles que, en ese entonces, yo no era ciudadano estadounidense: era ciudadano mexicano y vivía, como lo hacen muchos, con una Green Card en los Estados Unidos. Al mismo tiempo, era el Poeta Laureado de Cincinnati en una época de retórica extremadamente antimexicana, proveniente del más alto cargo en la política estadounidense. Leí y escuché cómo los mexicanos éramos retratados e insultados. Leí las noticias sobre niños en la frontera con mi hija en los brazos. Era imposible no tomármelo como algo personal. A menudo estuve triste, enojado, y asustado.




Sin embargo, traté de mantener la dignidad del puesto de Poeta Laureado y usé mi voz y mi influencia para fomentar la creación de un sentimiento de comunidad, y para igual fomentar el entendimiento humano dentro de la ciudad. Organicé una serie mensual de lecturas de poesía llamada "Todo lo que tenemos en común", en la que personas de todos los ámbitos de la vida podían hablar sobre un tema central (amor, pertenencia, el concepto de hogar...). Estas lecturas fueron llevadas a cabo en espacios no tradicionales: organizaciones sin fines de lucro, una lavandería pública, una escuela culinaria...

Nunca fui (no es mi estilo) políticamente beligerante. Aun así, estaba entonces —como lo estoy ahora— plenamente consciente de las implicaciones políticas de leer mis poemas en inglés y español, mientras igualmente hablaba sobre la importancia del amor, la paternidad y el diálogo, durante un momento muy políticamente volátil. No rehuí de mi propia identidad, ni del amor que tengo por una ciudad que es mi hogar, y un país que ahora es otra patria mía.

Lamentablemente, en 2019 me informaron que el programa Poeta Laureado de Cincinnati, después de solo dos poetas, ya no tenía patrocinadores y, por lo tanto, se suspendería para siempre. No estaba listo para permitir que eso sucediera y, siguiendo el consejo de Pauletta Hansel, decidí iniciar el diálogo entre la Ciudad (el ayuntamiento) de Cincinnati y la Biblioteca Mercantil, con la esperanza de mantener vivo el programa. Fue un año muy largo, lleno de esperanza de salvar el programa y también lleno de frustraciones.

Al final de mi periodo en 2020, el futuro del programa no había logrado salvarse, y llegó la pandemia. Todas las tensiones políticas se agudizaron aún más: la elección presidencial y las numerosas protestas sociales provocadas por el asesinato de George Floyd, definieron el clima social de todo el país. Comprensiblemente, el programa de poetas laureados no era una prioridad para ninguna institución.

Era hora de esperar. Como todos, yo tenía que protegerme a mí, y a mi familia.

Empecé a llamarme "Poeta Laureado Emérito" en diciembre de 2020 y estaba decidido a no ser el último Poeta Laureado de Cincinnati. Pedí ayuda a amigos, y el diálogo entre la Biblioteca Mercantil y el Ayuntamiento de la ciudad continuó. A fines de 2021, después de muchos meses de esperanza y espera (yo ya no formaba parte del diálogo), el programa Poeta Laureado de Cincinnati, ya con el apoyo oficial de biblioteca Mercantil, tenía un nuevo comité de selección (fui parte de ello), una convocatoria oficial, y un plan para el futuro. Yo no tenía energía para ponerme feliz, pero estaba aliviado. Sin embargo, tenía mis propias razones para celebrar: me convertí en ciudadano americano por aquellas fechas.




La semana pasada, otra poeta bicultural, mi admirada amiga Yalie Kamara, fue investida como la nueva Poeta Laureada de Cincinnati. Su nombramiento me hace feliz y me da esperanza en el futuro del Programa de Poetas Laureados de Cincinnati y de la ciudad misma. Yalie es una poeta honesta y fuerte.  Siendo una escritora sierraleonesa-americana, conoce la importancia y la dificultad de usar la belleza para defender y nutrir la dignidad de cada individuo. Yalie es una poeta verdadera, y un gran ser humano.

Amigos de Cincinnati: esta no es una carta de despedida, sino una nota de agradecimiento para esta hermosa ciudad.

No me voy a ningún lado, y seguiré usando la poesía para unir a la gente.

Desde el fondo de mi corazón, gracias por su apoyo, amistades y amabilidad.

Los quiero. 

Nosotros, todos, pertenecemos.

What it meant to me (a thank you note for the Queen City)

 I have told the story several times: In April of 2018, a few hours after seeing my daughter’s face for the first time (I was still in the hospital), I received a call from the Mayor’s office, telling me that my appointment as Cincinnati’s Poet Laureate was now public, and official. That was the most important day of my life.

I carried the first months of my appointment while carrying a newborn. I gave several readings and hosted many events while holding my daughter in my arms. They were happy, beautifully busy times.




But I must not forget to tell you that, back then, I was not an American Citizen: I was a Mexican citizen, living on a green card in the United States, while I was also the Cincinnati Poet Laureate, and these were times of extreme anti-Mexican rhetoric coming from the highest office in US politics. I read and heard how we, Mexicans, were portrayed and insulted. I read news about children at the border while holding my daughter in my arms. It was impossible not to take it personally. I was often sad, angry, and scared.

Nevertheless, I tried to keep the dignity of the Poet Laureate’s position and used my voice and my influence to foster community and human understanding. I organized a monthly series of poetry readings called “All we have in common,” in which people from every single walk of life could talk about a central theme (love, belonging, strength, home... ). These readings essentially happened in non-traditional spaces: Non-profits, a laundry mat, a culinary school...

I was never (it is not my style) politically belligerent. Still, I was then —as I am now—fully aware of the political implications of reading my poems in English and Spanish while also talking about the importance of love, fatherhood, and dialogue, during a very volatile time. I did not shy away from my own identity, nor from the love I have for a city that is my home, and a country that is now my homeland.



Sadly, by 2019 I was informed that the Cincinnati Poet Laureate program, after only two poets, had no sponsors anymore and therefore was going to be discontinued forever. I was not ready to let that happen and, following the advice of Pauletta Hansel, I decided to start the dialog between the City of Cincinnati and the Mercantile Library with the hopes to keep the program alive. It was a very long year, full of hope of saving the program and also full of frustrations.

By the end of my tenure in 2020, the program was not saved yet, and the pandemic hit. All political tensions became even sharper: the presidential election, and the many social protests sparked by the murder of George Floyd, defined the social climate of the whole country. Understandably, the poet laureate program was not a priority for any institution.

It was time to wait. I also had to protect myself and my family.


 I started calling myself “Poet Laureate Emeritus” in December of 2020 and was determined not to be the last Cincinnati Poet Laureate. I asked friends for help, and the dialogue between the Mercantile and the city continued. By late-2021, after many months of hoping and waiting (I was not part of the dialog anymore), the Cincinnati Poet Laureate program, officially picked up by the Mercantile library, had a new selection committee, an official call for papers, and a plan for the future. I didn’t have the energy to be happy anymore, but I was relieved. I did have, however, my reasons to celebrate: I became an American citizen on those very same days.

Last week, another bi-cultural poet, my admired friend Yalie Kamara, was inaugurated as the new Cincinnati Poet Laureate. Her appointment makes me happy and hopeful for the Cincinnati Poet Laureate Program's future and the future of the city. She is a poet of honesty and strength. Being a Sierra Leonean-American writer, she knows the importance and difficulty of using beauty to defend and nurture the dignity of every individual. Yalie is a true poet and a great human being.




Cincinnati friends: this is not a farewell letter, but a thank you note to this beautiful city.

I am not going anywhere, and I will keep using poetry to bring people together.

From the bottom of my heart, thank you for your support, friendships, and kindness.

I love you.

We belong.

 

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